Los límites a la posibilidad: ¿se vuelven contra quién?

Y la luz se hizo en la oscuridad,
te prometo dejarme llevar,
bienvenido a este tiempo, tendrás que pelear,
bajo el mismo sol, igual que todos los demás,
a tragar veneno y a brindar felicidad,
como todo el mundo, igual que los demás.
Fito Páez

Por JS

Hace unos días, dialogando con Bolero y habaneras de Silvio Rodríguez, hablamos de ese asalto contemporáneo ordenado a manera de castas. Situamos la herencia familiar como un lugar común y en un breve acercamiento tocamos algunas aristas del problema.
¿Contra quién se vuelve esa campana económica y de relaciones? Contra ellos no – al menos a corto plazo – porque con la herencia “castiza” casi siempre viene el mirar su propio ombligo y la seguridad en el futuro. A largo plazo es otra cosa. Esperemos.
Refiriéndose a la renuncia con que se hizo la Revolución cubana y que legitimó por más de un siglo sus liderazgos, alguien habló de la “pobreza fecundante”. Tal vez de aquí a un tiempo, la mayoría de los cubanos dé mayor valor a una identidad del padecer, de la sobrevivencia en estos duros años, del “pelear bajo el mismo sol, igual que todos los demás”. Es eso o aceptar tácitamente el fracaso de un camino andado durante la última media centuria. Es eso o asumir que todos los que vivimos en Cuba somos exitosos empresarios privados, iniciamos una cooperativa, tenemos familia en el exterior, nos alcanza el salario, estamos emparentados con una burocracia que va más allá de los azarosos trámites y es un grupo que recibe determinados beneficios. Es eso o reconocer que el robo, la especulación con productos y la corrupción son “nuevas formas de lucha” de los desfavorecidos.
Así que, de aquí a unos años confío en que sea la pobreza quien fecunde nuestros líderes. Espero para entonces, que el golpe a los castizos sea demoledor y de paso, acabe con sus sueños de heredar – también – políticamente.
Mientras, los padres tenemos un compromiso: enseñar a nuestros hijos “a tragar veneno y a brindar felicidad, como todo el mundo…”. O como casi todo el mundo.

La posibilidad suprema
Fito Páez

Bienvenido a casa, el barrio esta que quema,
bienvenido pibe, eso rojo, es sangre entre tus venas,
la aventura de los huesos y la pena,
bienvenido aquí a la posibilidad suprema
la sangre, los huesos, la pena que quema.
Si la fiebre es tu columna vertebral, no temas
a luchar, no te dejes domesticar, se fiera
que estar muerto en vida, es esa la peor condena.
Bienvenido aquí a la posibilidad suprema
no temas, se fiera, suprema, condena.
Y la luz se hizo en la oscuridad,
te prometo dejarme llevar,
bienvenido a este tiempo, tendrás que pelear,
bajo el mismo sol, igual que todos los demás,
a tragar veneno y a brindar felicidad,
como todo el mundo, igual que los demás.
Y la luz se hizo en la oscuridad,
te prometo dejarme llevar,
bienvenido a este tiempo, tendrás que pelear,
bajo el mismo sol, igual que todos los demás,
a tragar veneno y a brindar felicidad,
como todo el mundo, igual que los demás.
Suprema condena, la sangre, los huesos, la pena
bienvenido aquí a la posibilidad suprema.

https://www.youtube.com/watch?v=xn0VR1xzdvA

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